domingo, 29 de septiembre de 2013
Periodismo de copiar y pegar D:
Leyendo el artículo sobre piratería con el que abrimos nuestra portada de este lunes, me acordé del plagio al que está expuesto nuestro sitio de noticias día a día.
Apenas la semana pasada hice la búsqueda en Google de una nota que uno de mis colegas había escrito, porque estaba recopilando información para investigar el tema sobre el contrabando de armas en América Latina.
Lo interesante del asunto fue que conseguí la nota de BBC Mundo pirateada en decenas de sitios web de noticias. Mucho, pero mucho más abajo en la búsqueda apareció la nota original que estaba persiguiendo.
En algunos casos donde la nota fue pirateada nos daban el crédito, pero en líneas generales hacían un burdo copy and paste. Incluso algunos cometieron el exceso de firmarla como propia.
Más allá de las obvias violaciones a los derechos de propiedad intelectual que el periodista o el medio tienen sobre esa nota, está el tema de la cada vez más escurridiza posibilidad de conseguir cosas originales en internet, en especial en castellano.
Pareciera existir un creciente reciclaje de material periodístico en el hiperespacio que da vueltas de tal forma que finalmente se transforma en una especie de círculo vicioso de fuentes, citas y datos -que de tanto aparecer- terminan convirtiéndose en información "verificada".
Lo que no sabemos es que el dato partió lamentablemente de un artículo original, que luego fue multiplicándose exponencialmente hasta tal punto que muchos lectores lo dan como un hecho comprobable de tanto verlo en diferentes sitios.
Las fuentes en este caso se corrompen y en vez de ser herramientas de ayuda, los buscadores en internet terminan siendo unos recicladores y multiplicadores de información que no se puede verificar.
La vuelta a los orígenes
Grabador y un micrófono, al fondo un periodista toma notas.
Suena trillado e incluso obvio, pero el trabajo periodístico de verdad está en la calle y se consigue con un micrófono y una cámara.
Internet no puede suplantar ese principio.
La creciente presión de financiación de los medios debido a una también creciente competencia de fuentes de información no tradicionales lamentablemente ha llevado a periódicos, emisoras de radio y canales de televisión a usar con menos frecuencia a su mano de obra por excelencia -los periodistas- y depender más de fuentes de fácil acceso, pero de dudosa credibilidad.
Muchos periodistas han terminado convirtiéndose en secretarios de redacción de quinta categoría y excelentes candidatos al Premio Pulitzer de "copiar y pegar".
Y esto no significa robar información o material gráfico de otros sitios periodísticos en internet, sino además transcribir entrevistas y citar declaraciones de otras plataformas.
El impacto negativo de esto se pierde en el horizonte y podríamos estar escribiendo miles de líneas sobre el efecto multiplicador nefasto de esta situación.
Una de las características editoriales de BBC Mundo es intentar contar historias originales. Ellas surgen de la observación de la "realidad real", no de la realidad virtual.
Jonathan Head reportando para la BBC desde Libia.
El periodista de la BBC Jonathan Head reportando desde Libia.
No estamos hablando solamente de reproducir lo que otro periodista vio sin su autorización, sino de, por ejemplo, esperar a que una rueda de prensa salga al aire en un canal de televisión para transcribir lo que dice la fuente.
Eso no suplanta, ni suplantará la diferencia que existe de estar en el lugar, así sólo se trate de una simple conferencia de prensa.
En la medida en que los medios entiendan eso, el periodismo seguirá siendo una necesidad, un servicio público con una amplia demanda.
De lo contrario, las fuentes de información alternativa seguirán ganando la batalla, como en efecto está ocurriendo.
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